viernes, 12 de mayo de 2023

HUELLAS en las series televisivas (4)

SUCCESSION
La huella de "La dolce vita"


    La serie "Succession" (Jesse Armstrong, 2018 - 2023) es una muestra constante y muy visible del teatro isabelino, especialmente de Williams Shakespeare, particularmente de "Macbeth", "El Rey Lear" y "Hamlet". Tan evidentes son las huellas teatrales, que merecen un texto aparte en otro momento.

    En esta oportunidad, vamos a comparar y disfrutar una interesante creación de un universo diegético ampliado, y que es el capítulo 7 de la cuarta temporada. En este episodio, los personajes centrales, los cuatros hijos de Logan, participan de una fiesta en la que se mezclan varios temas: comerciales, personales, familiares y políticos; y, como siempre, grandes negocios de compra y venta de empresas.
 

    Las pasiones humanas se hacen presentes en un conglomerado de mentiras, traiciones, dependencia, envidia, soberbia. Un conjunto de defectos humanos alejados de las virtudes de los comunes o las mayorías. Un conjunto shakespearano, valga la extensión. Y como todos los personajes pertenecen a la clase adinerada (no sería correcto decirles clase alta) es una mezcla que tiene un antecedente emblemático: la fiesta previa al final en la película "La dolce vita" (Fellini, 1960).



    El debacle de clase que se evidencia en el filme también se repite en la serie. Un antecedente temático de la exposición de clases sociales. El espectador asiste con similitud a la misma forma de la muestra. Si bien en oportunidad del estreno de la película de Fellini la clase alta protestó por esa exposición, por mostrar a la burguesía como en una debacle, en el estreno del capítulo 7 (4ta temp.) de la serie que comentamos, no genera la misma generalización, ni las mismas consecuencias, ni la misma respuesta cultural.

    Para los realizadores, guionistas, directores y actores, la escena de la fiesta, entonces, es una representación que entra en la memoria audiovisual y remite, vía universo diegético, al mismo antecedente.



1 comentario:

Lawrence dijo...

Yo tengo otro punto de vista. La Dolce Vita es la Italia que está ssuperando la posguerra y se halla inmersa en la juerga como fórmula para escapar de la moral católica del sacrificio y la hipocrecía de la castidad y los valores del pasado. Una forma de ecadirse también del exitencialismo depresivo de la fórmula Bergman. Hay desesperación:el suicidio del hombre ejemplar, padre de familia acomodada, discurso trascendente. Y una via de escape: Paola, la jventud, la ilusión. Fellini dice de ella que es la Gracia.
En Succesion, el vértigo del poder y el capital se ha tragado cualquier vestigio de valores. La familia podría haber sido la fuente de esa América grande que parece que ya no lo es. El discurso del autoproclamado presnidente por la televisión de la familia es claro: "defiendo la democracia convertida en una transacción". justo lo que acaba de pasar pero al revés. La corrupta familia camina a la autodestrucción. No hay suicidios ni Paola a la vista. Solo transacción